viernes, 27 de marzo de 2020

Locura...

¿Alguna vez haz experimentado la locura pura? 

Esa locura que te hace danzar hasta que el sol deja de tener miedo y se una a la danza. 

Esa demencia que te provoca risa sin ningún tipo de sentido hasta que tu estómago empieza a doler y tu quijada ya lastima. 

Esa locura llamada felicidad que te tienta a experimentar nuevas cosas, nuevas aventuras, nuevas historias... 

Decidir divertirte sin importar el comportamiento socialmente aceptable y jugar a ser niños pequeños otra vez. 

Esa felicidad...esa locura tiene como nombre Amor. 

Y es tan jodidamente adicta que cuando no la experimentamos nos sentimos vacíos, sin ningún propósito en nuestra vidas... 
De ser lo contrario, una vez que la experimentas y la dejas ir...la extrañas... Necesitas ese néctar diario de locura... De demencia... 

Necesitamos una pizca de amabilidad y amor. 
Se necesita sentir esa compresión y afecto para sentirnos vivos y danzar con el ritmo de los rayos del sol, cantar con vientos helados y brincar con cada estrella que va saliendo a observar la felicidad y locura que habita en nosotros. 

Para conseguir ese amor, se necesita primero descubrirnos a nosotros, salir de la rutina, bailar, brincar... Reír.. Aun cuando no tienes la mínima idea del Porque... Entonces... Solo Entonces... Conocerás el amor propio y experimentaras la locura pura. 

viernes, 6 de marzo de 2020

Amante de otoño.

El frío de noche con la tierra mojada, su sensación de escalofrio que recorre y pone chinita la piel. 

Ese olor tan natural de noche en cada estación diferente del año. 

Un cielo gris oscuro que provoca amargura instantánea. 

Ese árbol con ramas secas y hojas de otoño regadas a su alrededor. 
 
No se si esto describe el jardín trasero o el hogar de mis pensamientos. 

Todo es amargura y soledad, es imposible que alguien me salve, es imposible que después de invierno llegue primavera. 

Aquel árbol de otoño que esta seco, es imposible que aún después de una tormenta pueda recuperarse. 

Tonta fui al creer que de la misma manera, podía recuperar mi amor. 

Esta muerto... Marchito. 

Yo no necesito a alguien de primavera, necesito a un amante de otoño, pues todo mi ser es oscuro y misterioso. 

Un ser loco por lo extraño y misterioso, alguien capaz de hacer el amor hasta que la última hoja de un árbol toque el suelo, con la capacidad de soportar mis estaciones, con la habilidad del viento para desaparecer cada hoja seca y marchita. 

Necesito un amante de otoño, pues los locos por primavera no soportarian...mi lúgubre vida.